Hablando de compra, Reykjabik y yo el otro queríamos pescado. Estuvimos mirando el salmón fresco, que era el que yo quería, pero él insistió en el que congelado salía más barato el kilo. Bueno pues yo no sé que hemos comprado porque cuando lo pasamos por la sartén ni era rosa ni sabía a salmón y encima se desmigajaba. Ahora tenemos 900 gramos de un pescado. Encima Reykjabik (como me cuesta escribir el nombre cada vez) dice que parecía una maruja con la cesta mirando los pescados y diciendo "a ver como me sale mejor el kilo".
Ya me han dicho la temperatura que hizo ayer: 5ºC, dabuten colega. Lo mejor es que hasta unos días tenemos cortado un trozo de la ÚNICA línea de metro que nos une con la civilización, porque como dicen por ahí, vivimos en Mordor.
Madre mía, hemos mirado por la ventana y esto parece una tempestad entre el frío y le lluvia, me da a mi que nos vamos a atrincherar algún que otro día...
Hasta aquí por hoy, a ver si escribo más a menudo aunque sean cosas cortitas. Por cierto, gracias al nuevo seguidor por el apoyo, jaja, así da gusto!
jaja, aquí estoy pendiente de vuestras andanzas y peripecias, abrigaros que no os resfrieis!! aunque Reykjabik como su nombre indica aguanta bien el frio xD
ResponderEliminarSe os echa de menos filólogos míos!! :(
ResponderEliminarLuis Cobos